La Demarcación de Aragón del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos quiere trasladar, en primer lugar, sus condolencias más sinceras a los familiares, amigos y seres queridos de las víctimas mortales del accidente ferroviario ocurrido en Urda. Asimismo, expresa su solidaridad y apoyo a todas las personas afectadas por esta tragedia.
A raíz del debate abierto sobre la seguridad y el futuro de las infraestructuras ferroviarias, y ante la posibilidad planteada por el Ministerio de Transportes de interrumpir durante uno o dos años la circulación en la línea de alta velocidad Madrid-Zaragoza-Barcelona para acometer una renovación integral, la Demarcación considera oportuno trasladar la valoración de su decano, Rafael López Guarga, expresada en varios medios de comunicación en Aragón.
López Guarga ha manifestado sus reservas ante un cierre total de esta infraestructura, que atraviesa Aragón y constituye una conexión estratégica para la movilidad de viajeros y el desarrollo económico de nuestro territorio. El decano considera que las actuaciones de mantenimiento y rehabilitación deberían realizarse, siempre que las condiciones técnicas lo permitan, manteniendo el tráfico ferroviario. Para ello, plantea estudiar alternativas como ampliar los trabajos nocturnos, adaptar los horarios de circulación o establecer limitaciones temporales de velocidad en los tramos afectados.
El decano advierte, además, del importante impacto social, económico y comercial que supondría interrumpir durante un periodo tan prolongado una conexión que utilizan millones de viajeros. También señala la dificultad que podría entrañar recuperar posteriormente los servicios y operadores ferroviarios que abandonasen la línea como consecuencia del cierre.
No obstante, López Guarga subraya que la seguridad debe ser siempre prioritaria y que, si los informes técnicos concluyen que no existen alternativas viables, habrá que adoptar las medidas necesarias. En este sentido, defiende la realización de una auditoría integral del sistema ferroviario que no se limite al estado de las vías, sino que examine también la señalización, las estaciones y el funcionamiento del conjunto de la red.
