Una representación de profesionales de la Demarcación de Aragón del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos ha participado en la presentación oficial de la Ruta de los Relojes Solares de Zaragoza, una iniciativa impulsada por el Ayuntamiento de Zaragoza que pone en valor el patrimonio científico, artístico y cultural de la ciudad a través de un recorrido por algunos de sus relojes solares más singulares.

El acto, presidido por la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, reunió a representantes de distintas instituciones y entidades vinculadas al proyecto, entre ellas la Demarcación de Aragón del Colegio. Su presencia responde al importante papel que los ingenieros de Caminos han desempeñado en el desarrollo de varios de los relojes solares que integran esta colección urbana, donde confluyen conocimientos de geometría, astronomía, ingeniería, arquitectura y diseño.

La nueva ruta reúne doce relojes solares distribuidos por distintos puntos de Zaragoza y sus barrios rurales. El itinerario combina piezas históricas, como el fragmento de reloj solar romano conservado en el Teatro de Caesaraugusta, con obras contemporáneas de gran valor técnico y artístico, entre ellas el reloj solar del Parque de Oriente, considerado uno de los mayores relojes solares del mundo, el Eje del Cielo del Parque del Agua o el Memorial del Centenario de la visita de Albert Einstein a Zaragoza. La iniciativa se enmarca, además, en las actividades de divulgación organizadas con motivo del eclipse total de Sol que podrá contemplarse desde Zaragoza el próximo 12 de agosto de 2026, un acontecimiento astronómico de especial relevancia.

La participación del Colegio cobra especial significado porque varios de los relojes solares que forman parte de la colección zaragozana han sido diseñados por ingenieros de Caminos, demostrando cómo la profesión trasciende las grandes infraestructuras para contribuir también a la creación de espacios públicos donde la ciencia, la técnica y el arte se integran al servicio de la ciudadanía.

 

La ingeniería de Caminos, presente en algunos de los principales relojes solares de Zaragoza

Entre las obras más representativas se encuentran las creadas por el ingeniero de Caminos Juan Antonio Ros, autor —junto a su hijo Teo Ros— de varios de los relojes que integran la ruta, como el Eje del Cielo (Parque del Agua), el Memorial dedicado a Albert Einstein, el futuro reloj Polytechnic, Valores, Basilio Paraíso–Conciencia Global y Dualidad. A ellos se suma el reloj Abrazo del Tiempo, ubicado en el Centro Natación Helios y el reloj del Centro de Urbanismo Sostenible de Valdespartera, diseñados ambos por Juan Antonio Ros. Todas estas intervenciones muestran cómo la ingeniería aplica principios científicos de precisión para crear elementos urbanos de gran valor divulgativo, técnico y artístico.

Especial mención merece el Memorial del Centenario de la visita de Albert Einstein a Zaragoza, inaugurado en 2023 junto a Mobility City. El conjunto escultórico, diseñado por Juan Antonio Ros Lasierra y Teo Ros, fue promovido conjuntamente por la Fundación Ibercaja, el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos (Demarcación de Aragón) y Hierros Alfonso, con la colaboración del Ayuntamiento de Zaragoza. La obra incorpora una escultura de Einstein a tamaño real, dos relojes solares y diversos elementos inspirados en la teoría de la relatividad, convirtiéndose en un símbolo de la unión entre ciencia, ingeniería, arte y divulgación.

 

Una ruta que implica a la ciencia, la ingeniería y la vecindad

La Ruta de los Relojes Solares invita a vecinos y visitantes a descubrir cómo, desde la Antigüedad, la observación del Sol permitió medir el tiempo y comprender los movimientos de la Tierra. Al mismo tiempo, constituye un reconocimiento al trabajo de los profesionales que han sabido transformar ese conocimiento científico en elementos que enriquecen el paisaje urbano y acercan la astronomía a la sociedad.

Desde la Demarcación de Aragón del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos se valora muy positivamente esta iniciativa, que contribuye a divulgar el patrimonio científico de Zaragoza y pone de relieve la aportación de la ingeniería a proyectos que combinan innovación, cultura, educación y espacio público. La presencia de numerosos relojes diseñados por ingenieros de Caminos en este itinerario constituye, además, un reconocimiento a la capacidad de la profesión para integrar rigor científico, creatividad y servicio a la sociedad.