Las autopistas ferroviarias y los corredores europeos, claves para la competitividad y resiliencia del transporte de mercancías

La Alianza Europea corREDores.eu ha participado recientemente en la jornada “Visión práctica y progreso de las autopistas ferroviarias en España”, organizada por el Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y la Autoridad Portuaria de Valencia. El encuentro reunió a expertos del sector para analizar el estado actual de desarrollo de las autopistas ferroviarias, consideradas una herramienta estratégica para avanzar hacia un modelo de transporte de mercancías más eficiente, intermodal y sostenible.

Durante la jornada, el vicepresidente de corREDores.eu, Rafael López Guarga, expuso la visión de la Alianza, subrayando la necesidad de impulsar corredores ferroviarios mejor conectados e integrados en la red europea. En este contexto, destacó el papel estratégico de nodos logísticos como Zaragoza, así como la importancia de reforzar las conexiones transfronterizas para garantizar la continuidad y eficiencia de los flujos de mercancías.

El debate puso de relieve algunos de los principales retos a los que se enfrenta el sistema ferroviario de mercancías en España y su conexión con Europa. Entre ellos, la necesidad de mejorar la fiabilidad del servicio, adaptar las infraestructuras a los nuevos requerimientos logísticos y avanzar en la interoperabilidad técnica y operativa.

Las conclusiones expuestas durante la jornada inciden en la urgencia de abordar estos desafíos desde una perspectiva global. En particular, se señaló que las conexiones ferroviarias de la Península Ibérica con Europa continúan siendo, en la actualidad, débiles y poco resilientes, lo que limita la competitividad del sistema logístico. En este sentido, una mejora sustancial de dichas conexiones supondría un impulso directo a la economía.

Uno de los aspectos más relevantes es la consideración de los Pirineos como una barrera física y funcional para el transporte de mercancías, actuando como un “muro” de aproximadamente 400 kilómetros que genera una discontinuidad en la red europea. Esta situación no solo afecta a la eficiencia del transporte, sino que también plantea implicaciones estratégicas para la economía y la seguridad en el ámbito europeo.

Asimismo, se puso de manifiesto la existencia de soluciones viables tanto a corto como a largo plazo, muchas de ellas ya contempladas en la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T) y alineadas con el horizonte 2050. La aceleración de estas actuaciones se considera clave para reducir los plazos de implantación y mejorar la conectividad.

Otro de los puntos destacados fue la necesidad de avanzar hacia la estandarización del transporte ferroviario de mercancías en Europa, abordando aspectos como los anchos de vía, gálibos, longitudes de tren, sistemas de señalización y electrificación. Esta armonización resulta imprescindible para garantizar la interoperabilidad y la eficiencia del sistema a escala continental.

Finalmente, se señaló la importancia de corregir el actual desequilibrio en el tratamiento de los pasos transfronterizos en comparación con otros entornos montañosos europeos, lo que pone de relieve la necesidad de una mayor equidad en la planificación y ejecución de infraestructuras estratégicas.

En conjunto, la jornada evidenció que el desarrollo de las autopistas ferroviarias y la mejora de los corredores europeos constituyen elementos esenciales para transformar el modelo de transporte de mercancías, reforzar su sostenibilidad y asegurar su papel como motor de competitividad y cohesión territorial.