La demarcación de Aragón del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos desea a todos los colegiados un feliz Día de Internacional de los Trabajadores.

 

El 1 de mayo conmemora una gran huelga obrera que tuvo lugar en la ciudad de Chicago en el año 1886. A finales del siglo XIX, cuando los trabajadores hacían jornadas de 12 a 18 horas en el contexto industrial de grandes fábricas.

Aunque el presidente Andrew Johnson había aprobado la jornada de ocho horas en la ley Ingersoll, solo se aplicaba a algunos trabajadores como los de obras públicas o los empleados de oficinas laborales, quedando fuera de ella los trabajadores de las fábricas. La ley contó con el rechazo de los patrones y algunos estados establecieron cláusulas que permitían aumentar la jornada laboral.

Así, el día 1 de mayo de 1886 se convocaron 307 manifestaciones a las que se unieron 88.000 trabajadores en Chicago, en aquel momento segunda ciudad más poblada del país. Las manifestaciones se sucedieron en los siguientes días, 8 personas las detenidas como responsables del suceso y 5 de ellas fueron condenadas a muerte; son los conocidos como ‘mártires de Chicago’: el tipógrafo George Engel, el carpintero Louis Lingg (quien se suicidó en su celda antes de la horca) y los periodistas Adolf Fischer, Albert Parsons y August Spies.

Una de las reivindicaciones básicas de los trabajadores era la jornada de ocho horas y el lema que acompañaba a los manifestantes: «ocho horas de trabajo, ocho horas de ocio y ocho horas de descanso».